Mi segundo cuento

Como lo prometido es deuda, les dejo hoy el segundo cuento que mandé al Onelio, otra vez, lamentablemente para ustedes, les suplico las necesarias observaciones. La hierba seca no huele a alcohol A dos cuadras de mi casa se encuentra el único hospital psiquiátrico de la ciudad. No es un hospital grande y, como todo... Leer más →

Anuncios

Cambio de sexo

Tú juegas a engañarme, yo juego a que te creas que te creo... Luz Casal De espaldas, sin la camisa, parece un modelo de esos que habitan las pasarelas. Pero está en mi cuarto y no lleva ropa. Un tatuaje esconde su brazo derecho y, cuando gira, en el pecho, en el lado contrario del... Leer más →

Promesa al mar

Me fui -canta Fito- me voy de vez en cuando a algún lugar. Le hago coro. La felicidad desterró cierto tiempo las olas de mi pedazo de tierra y, aunque me aferré como náufraga a las palmeras, la risa me espantó las letras. La ausencia y la demora habrán de perdonármelas. La promesa fue volver... Leer más →

Ahora, antes y después…

Hace unos días, y no vía correo postal -cosa que me hubiera encantado, por supuesto- él (aquel hombre que antes y luego de “Él” siguió siendo “MI amigo”) me escribió a modo de confesión un encuentro sostenido en un bar de otro (su) país. Se me desenredó la sonrisa mientras lo leía. ¿Qué hace un... Leer más →

Final feliz…

Él llegó, como un adolescente, a recibir un masaje. Su primera vez, me susurró la amiga, demórate y relájale. Por encima de la ropa se le notaban sus casi 30 años. No era fuerte como esos tipos que se comen los gimnasios, pero tenía los músculos de quien sale a correr todas las mañanas. Me... Leer más →

Cabeza de zanahoria

Y viene un libro -por enésima vez- a sacarme los colores. Vuelve a ser la poesía quien me exprime. Me recoje del piso los recuerdos y, de a poquito, los va poniendo bien juntos (como si de un rompecabezas se tratase) en lo que el proyector repasa una y otra vez las memorias. Es cierto,... Leer más →

Zoofílica

Mi futuro esposo (que ya el compromiso es de años viejos), es uno de esos caimanes buenos que, por dejar de ser carnívoro, se ha vuelto vegetariano de besos. Por eso, desde hace unos cuantos años, se limó sus muelas divinas para evitar desangrar a sus víctimas, las cuales -debo añadir- nunca pronunciaron quejas por... Leer más →

Preludio de cumpleaños…

Septiembre (como cada año) conlleva sus nostalgias… no obstante este, para variar, se me presenta agridulce. Me siento –y esto sí es nuevo- como una niña traviesa que se esconde tras la puerta para ver el desenlace de su travesura. Y me brillan los ojos mientras te imagino. Tú y yo, que tanto nos parecemos,... Leer más →

En Pause

A veces basta un mensaje para la sonrisa... y se detiene la música, se paraliza el baile. En ocasiones un par de líneas son suficientes.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑