Carilda: el erotismo hecho mujer

Y pasa que entro a Facebook y siento que se me abre el piso. Carilda: la puta, la poeta, la rubia, la mujer, la que me sacó y secó las lágrimas durante estos casi 30 años, la que me estremeció el cuerpo con los versos a la madre, la que me hizo un ovillo con... Leer más →

Seguro que soñé contigo

Yo soy de las que no sueña, al menos dormida. Al cerrar los ojos mi cuerpo muere. Nada de imágenes en blanco y negro como claman mis amigos. Nada de historias. Hoy, sin embargo, desperté de uno. Me lo contó la cama. Y una dulce sensación de humedad entre mis piernas.

Catarsis

Y a veces pasa que me entran ganas de llorar, así, como por amor al arte. Y me escondo en la escalera, donde nadie me ve, y haciéndome una bolita me desarmo en lágrimas. Sucede al menos un par de veces al año. No puedo evitarlo, cada vez que ocurre me entra una impotencia de... Leer más →

El poema ciego

La verdad es que, desde hace ya algún tiempo, quiero escribir un poema. Uno triste, doloroso. Que hable de ojos azules que se convierten en mar o de ojos verdes que esconden selvas. También se aceptan versos de ojos negros. Palabras con ojos que acosen a sus víctimas antes de matarlas. Que absorban la luz... Leer más →

Welcome back

Sucede que el tiempo, de vez en cuando, sí que regresa. Y desde el mismo punto en el que le diste pausa, comienza de nuevo, como si nunca se hubiera detenido. Con los amigos y la distancia tiene un acuerdo, cuando la segunda se acorta, pone un rewind al casette (de esos con cinta) y... Leer más →

Permiso, aquí me bajo

Se deja de escribir cuando el mundo comienza a girar y uno es el que no se mueve. Cuando las vueltas te cierran los ojos y el viento -ese mismo que antes te levantaba la falda para regalarte silbidos- te desata los cordones. Y te caes, por supuesto, y la calle te desangra los tobillos.... Leer más →

Él nunca supo

Íbamos de las manos, agarrados. Como aquellos niños de primaria a los que se les obliga a caminar de a dos. La suya sudaba, con la humedad dulce de quien corre para ver el sol. La mía tembló…

Cuando te cierran la boca

Se puede ir por el mundo hablando basura de los poetas hasta que se encuentran poemas como este. Luego es necesario callar. Y agraceder. Y compartir. Me importaban un carajo las mareas, el aire que respiras y ese montón de hormigas que pisas al mirarme. (A mí lo que me importan son tus piernas, el... Leer más →

¡Entré!

Lo mejor de todo es que la noticia llegó justo hoy, cuando mi Oly cumpliría 106 años, a modo de regalo de cumpleaños. No puedo ser más feliz.

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