Había una vez (en tiempos modernos)

-Ya a los niños -comentaba mi vecina ayer- no hay quien les lea antes de dormir. El otro día, por ejemplo, Sofía me preguntó que por qué Blanca Nieves le hacía todo a los 7 enanos, que si ella no había oído hablar del feminismo. Me quedé fría. No, y a Juanito no hay quien... Leer más →

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Mi segundo cuento

Como lo prometido es deuda, les dejo hoy el segundo cuento que mandé al Onelio, otra vez, lamentablemente para ustedes, les suplico las necesarias observaciones. La hierba seca no huele a alcohol A dos cuadras de mi casa se encuentra el único hospital psiquiátrico de la ciudad. No es un hospital grande y, como todo... Leer más →

Soltera en La Habana

Estar soltera y sin hijos rayando los 30 es, en algunos círculos sociales, un estigma. Y lo sé porque desgraciadamente (o afortunadamente) entro en ese grupo. Para muchas madres y/o mujeres de cierta edad -me refiero expresamente a la generación antecedente a la mía- yo soy lo que se dice “un bicho raro”, sobre todo... Leer más →

On time

A Disamis, por su pesadilla. Hace poco pasaron por la televisión una película (creo que alemana) la cual comenzaba con la siguiente línea: Los niños son una pesadilla. Lo sé. Yo solía ser una. Recuerdo que andaba como con 3 amigas y a las 3 las miré y detrás de la sonrisa les dije: lo... Leer más →

Oli

No puedo evitarlo, cada 23 de diciembre busco insistente un clavel blanco en todas las florerías (casi nunca aparece) y termino en aquella ciudad gris, negra y blanca regalando los pétalos mientras le cuento una historia. Hoy serían 105, hace 5 que no está y me niego a soplar las velas por miedo a que... Leer más →

Zoofílica

Mi futuro esposo (que ya el compromiso es de años viejos), es uno de esos caimanes buenos que, por dejar de ser carnívoro, se ha vuelto vegetariano de besos. Por eso, desde hace unos cuantos años, se limó sus muelas divinas para evitar desangrar a sus víctimas, las cuales -debo añadir- nunca pronunciaron quejas por... Leer más →

El resto del mundo da igual

La vecinita de al lado tiene apenas 5 años y, como niña al fin, siempre tiene las mejores respuestas. Ayer, mientras su cansado padre intentaba explicarle a la abuela -citando a Buena Fé- que “por un instante de ser feliz, alguien tiene que pagar”, ella, con toda la desfachatez que la caracteriza, soltó: Tú sé... Leer más →

Un papá ingenioso

Yo tengo una vecina en miniatura (tiene como 5 añitos) que cuando se le cae un diente hace una fiesta. Hace par de días, cuando llegó de la escuela, corrió directo a enseñarme su dientecito flojo: -¡Mira cómo lo muevo con la lengua, mira! ¡Y ya está a punto de caerse! El mes pasado, cuando... Leer más →

Uno por la igualdad

Este, para variar, es uno de esos maravillosos artículos que la Istarú regala de vez en mes -no, no le estoy robando a Arjona. Cuando lo leí, me acordé de aquella vez que a mí me dió por regalar(le) flores. Enamorarse a los ocho Cuando fui niña casi no había Día del Niño, que yo... Leer más →

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