Pillerías

María llega para alborotarlo todo, con su pelo rojo cual bandera brinca el muro que da a la calle y, sonriendo como gata a la que le acaban de hacer cosquillas, saca de su mano un papel arrugado: -Estás desaparecida y no me gusta si no es debajo de las sábanas. El mensaje, críptico, le... Leer más →

Para evitar terremotos

Él vivía dentro de mí -me confiesa María- tenía una cama cómoda dentro del pecho y todos los días lo acariciaba antes de dormir. Se despertaba con el barullo que hacía el corazón al irse a trabajar y luego bajaba hasta la barriga para que sus mariposillas le cosquillearan la cara. Eran Monarcas las que... Leer más →

Magic Mike… XXL

Olvídense de la trama... si me preguntan de qué iba la película, les diré que de un grupo de tipos buenísimos que se movían espectacularmente. Porque eso sí, ¡qué manera de moverse la de esos hombres! ¡Qué ganas de meterme a la pantalla y lavar mi ropa interior en esos abdominales! Me pasé la puta... Leer más →

Sobre una canción de Sabina

Él y yo teníamos un contrato libre. Su cuerpo me pertenecía las horas que estuviéramos juntos y, fuera de eso, le pertenecía a otras. Yo estaba de acuerdo. Mientras mi pedazo de mundo no se mezclara con otros nombres, no me importaba (nunca he sido celosa). Me bastaba su manera de mirarme cuando me tocaba;... Leer más →

Don’t kill the mood, please

Mientras me retorcía en el suelo -relata María- un leve calor comenzaba a manarme de la entrepierna. Esa manera tan suya de observar mis movimientos me incitaba a restregarme los amarres sobre la piel desnuda. Su fútil idea de "secuestro" me asemejaba entonces hasta divertida. En esos instantes (lo confieso) anhelaba la continuación del acto... Leer más →

Para subir al cielo

Ann -la rubia, la buena- anda paseando por las nubes. María viene a contármelo ensimismada y, casi sin creérselo todavía, me describe una complicada historia. Ella sabe (la pelirroja) que desde arriba tiene una orden de alejamiento y, medio molesta/medio animada, escrutiña el cielo en busca de alguna pista. Subió anoche de repente, la delata... Leer más →

La emboscada

La caza mayor -cuenta María- me parece un deporte fascinante. Empeñarse en coleccionar uno de esos animales gigantes no me motiva y, sin embargo, la batida me emociona a tal punto que, encontrarme apuntándole directo al pecho a una de esas fieras salvajes con apenas una flecha, me hierve la sangre. Esta vez, él se... Leer más →

Canciones balas

Hay canciones armas -me confiesa María. Hay canciones balas. El otro día, por ejemplo, me dispararon una ráfaga. Uno de los proyectiles me voló la boca, me mató las palabras. Por una vez en mi vida no supe qué decir, mejor dicho, no fui capaz de decir. El autor del crimen, uno que yo consideraba... Leer más →

Fatalidades

Un beso que dure media jornada. Un beso eterno. Un beso lágrima. Un beso ola, un beso naufragio, un beso barco. Un beso oasis. Un beso mío.

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