You are currently browsing the tag archive for the ‘Dante’ tag.

amantes

En los tiempos de Dante, los casorios no eran a lo porque sí, había que hacer lo que mandaban los padres, la iglesia, el rey… incluso hasta el copón divino -por eso la tasa de infidelidad era tan alta.
Sin embargo, según cuenta Marco Denevi, hasta Dios (un tipo omnipotente) podía ser engañado. Uno de los mejores castigos divinos fue aquel que, obrando en el marco de una supuesta probidad, le proporcionó “nuestro señor” a Paolo y Francesca.

Yo quisiera, también, ser condenada a este suplicio.

PAOLO Y FRANCESCA

No están en el infierno por adúlteros (Dante, Infierno, V). Se amaban, es cierto. Pero rechazaron la alternativa del pecado, la vergüenza, el inevitable hastío. Eligieron la muerte.
No podían suicidarse. El suicidio los condenaría, los separaría por toda la eternidad. Idearon otro plan: obligar a Gianciotto (el marido de Francesca) a que los matase. Empezaron: multiplicaban en su presencia las miradas de complicidad, los suspiros, los rubores.
Gianciotto, que era celosísimo, cayó en la trampa. Una noche lo esperaron en la alcoba de Francesca. Sabían que los vigilaba. Cuando oyeron sus pasos, copiaron la figura de los adúlteros, se tomaron de las manos, por primera vez se besaron. Gianciotto entró (ellos; temblando, cerraron los ojos) y los mató.

Dios los condenó, a causa de este crimen de Gianciotto, a un infinito acoplamiento en el segundo círculo del infierno.

Los naufragios

marzo 2017
L M X J V S D
« Feb    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Los navegantes…

Y ya son...

  • 137,774 visitas

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.754 seguidores