Lo que dejé por ti

Dejé por ti mis bosques, mi perdida arboleda, mis perros desvelados, mis capitales años desterrados hasta casi el invierno de la vida. Dejé un temblor, dejé una sacudida, un resplandor de fuegos no apagados, dejé mi sombra en los desesperados ojos sangrantes de la despedida...

Oferta y demanda

Necesito, urgentemente, un beso. Un beso de esos que te sacan la desidia. De los que te hacen perder el equilibrio. Un beso que maree. Necesito, urgentemente, unos hombros en los que apoyar la cabeza. Y manos. Necesito manos que hablen, que me digan que todo va a estar bien, aunque la guerra se desate... Leer más →

Resumen de un año viejo

El 2019 ha sido (para mí) un año de despedidas y comienzos. En enero se fue mi abuelo, el mismo día del cumpleaños de mi hermano, como dejando claro que los ciclos están presentes lo quieras tú o no. Y sí, voy a ponerme cursi y melancólica, luego no digas que no te lo advierto.... Leer más →

Ya no, Idea

Y pasa que hay poemas cíclicos, que una vez no pudiste leer sin soltar las lágrimas y de pronto un día reaparecen y entonces, más calmada, te los apropias, les das el abrazo que no lograste antes y los dejas ir, así, como si fuera el amigo aquel al que despediste allá, en el aeropuerto... Leer más →

Magia

Sucede que a veces la vida te sorprende y aquello que perdiste una vez, que ya no esperabas encontrar, se aparece frente a ti mientras el humo del cigarro esconde el cómo de tus pupilas. Entonces, por supuesto, comienzas a preguntarte si “eso” es posible. Y lo tocas, y lo analizas. Te lo llevas con... Leer más →

Sentir el beat…

Hoy, descubrí a Levon Minassian & Armand Amar, así, como quien no quiere la cosa, en una de esas listas que sugiere el mundo y yo soy muy perezosa para probar. Me puso nostálgica... o me puse yo, que ya estaba melancólica y media por la horrible manía que tengo de ponerme a revisar fotos... Leer más →

Cursilerías 3.0

Te das cuenta de que eres feliz cuando te dan ganas de escribir, así, una mañana cualquiera, un lunes. La página en blanco, para variar, no te asusta. Sabes qué quieres decir y no importa el cómo. Aquí, por ejemplo… solo le dejo un “te quiero”.

No es tu culpa

Decir BASTA, así, con mayúsculas y en negrita. Ponerle stop a la autocompasión y dejar de echarse la culpa. No lo enseñan en la escuela, pero es lo primero que hay que aprender cuando una historia se acaba. Marta, mi vecina, es una de las que no acaba de enterarse. Es el tipo de persona... Leer más →

Welcome back

Sucede que el tiempo, de vez en cuando, sí que regresa. Y desde el mismo punto en el que le diste pausa, comienza de nuevo, como si nunca se hubiera detenido. Con los amigos y la distancia tiene un acuerdo, cuando la segunda se acorta, pone un rewind al casette (de esos con cinta) y... Leer más →

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