Nuestro secreto

Esta vez, como regalo, te dibujo una manzana. A cambio sólo te pido una marcada sonrisa. Le quité el pedazo que Blancanieves había mordido y succioné el veneno de sus entrañas para no dormirte. La hoja verde te la dejo para que la aranques y pidas un deseo. Las manzanas rojas, cuando son dibujadas, tienen... Leer más →

No estés triste

Para ti y para nadie más se ha inventado el mar. Las olas se hicieron para absorberte las lágrimas y la espuma para lavarte los cabellos. Por eso tus ojos son del color de las algas y tu boca asemeja corales de fuego. Para ti y nadie más se abrieron las entrañas de la tierra... Leer más →

Tiempos

En 1890 una mujer se cubría con veintidós prendas de vestir; una mujer moderna usa, en verano, tres.* La una se desvestía en veinte minutos, la otra queda desnuda en reinta segundos. Paul Morand * Morand no llegó a contemplar el bikini ni el monobikini.     

Burocratismos

Yo quería comprar sus derechos de aire, pero los burocratismos me lo impidieron. Yo quería comprar mi pedacito de cielo. Por la ventana de mi cuarto, en la que antes se asomaba el Sol para despertarme, una mole cimentada anuncia el inicio de un nuevo día... gris, oscuro... lleno de edificios. Las colas para comprar... Leer más →

Relaciones Públicas

La Biblia siempre ha sido un buen libro, de esos que hay que leer se crea en Dios, en los Santos o en el mismísimo Espírutu libre de la naturaleza. Hasta hoy nunca me había dado cuenta... pero hay un paradigma actual que se derivó de ella. ASÍ EMPEZÓ El pueblo hebreo conducido por Moisés... Leer más →

Aquella espalda

Un lunar sin brillo que incite pecado es apenas una peca. Pero ella… ella es una noche con estrellas. Sus fotografías lo demostraban, sobre su espalda danzaban la constelaciones aprendidas hace 1000 años atrás. Las mismas constelaciones que deslumbraban a los marinos en altamar y a las que Pitágoras y Galileo pusieron nombres. Aquellos lunares... Leer más →

Por segunda vez

Y apareces de las sombras y me buscas, yo que hacía tanto tiempo no veía la luz. Y me ofreces tu cuerpo y me tientas,  te me ofreces húmedo, animal. Y yo, que nada busco, te encuentro a cada paso. Te lo vuelvo a advertir: Mis besos matan.

Iguales

Tú y yo somos lo mismo, exceptuando, claro está, la diferencia de género. Yo río, tú también (a veces). Yo suspiro cuando me siento mal, bien, con hambre... y tú  igual, lo que, para ser justos, en menos cantidades. Yo miento, tú lo mismo, quizás un poco menos, pero bueno, así es la vida. Yo... Leer más →

Los pulpos y yo

Si existen pulpos yo quiero uno, o unos cuantos, depende de su funcionalidad. Y los quiero parecidos a los que visitan a Carlota, conozco varias personas que se alegrarían de tenerlos de mascotas. Que conste que sólo me quedaría con uno, los otros los regalaría… al fin y al cabo… cada uno tiene 8 brazos.... Leer más →

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