Sentir el beat…

Hoy, descubrí a Levon Minassian & Armand Amar, así, como quien no quiere la cosa, en una de esas listas que sugiere el mundo y yo soy muy perezosa para probar. Me puso nostálgica... o me puse yo, que ya estaba melancólica y media por la horrible manía que tengo de ponerme a revisar fotos... Leer más →

Claveles

Oli siempre me dijo que le gustaban porque, además de ser hermosos, no tenían espinas. "No te hacen sangrar, mi niña... las cosas bellas que no hacen daño son muy escasas". Yo, por si acaso, llevo uno sobre la espalda.

Carilda: el erotismo hecho mujer

Y pasa que entro a Facebook y siento que se me abre el piso. Carilda: la puta, la poeta, la rubia, la mujer, la que me sacó y secó las lágrimas durante estos casi 30 años, la que me estremeció el cuerpo con los versos a la madre, la que me hizo un ovillo con... Leer más →

Seguro que soñé contigo

Yo soy de las que no sueña, al menos dormida. Al cerrar los ojos mi cuerpo muere. Nada de imágenes en blanco y negro como claman mis amigos. Nada de historias. Hoy, sin embargo, desperté de uno. Me lo contó la cama. Y una dulce sensación de humedad entre mis piernas.

Catarsis

Y a veces pasa que me entran ganas de llorar, así, como por amor al arte. Y me escondo en la escalera, donde nadie me ve, y haciéndome una bolita me desarmo en lágrimas. Sucede al menos un par de veces al año. No puedo evitarlo, cada vez que ocurre me entra una impotencia de... Leer más →

Sexo débil ni sexo débil…

Ilustración: Néstor Blanco Cuando era niña, recuerdo que pensé en más de una ocasión que quería ser varón. No me gustaba andar en vestidos —es imposible subir a los árboles con vuelos en las rodillas— y odiaba que me dijeran “las niñas no juegan a la pelota”. Con lo buena que era yo con un... Leer más →

Welcome back

Sucede que el tiempo, de vez en cuando, sí que regresa. Y desde el mismo punto en el que le diste pausa, comienza de nuevo, como si nunca se hubiera detenido. Con los amigos y la distancia tiene un acuerdo, cuando la segunda se acorta, pone un rewind al casette (de esos con cinta) y... Leer más →

Permiso, aquí me bajo

Se deja de escribir cuando el mundo comienza a girar y uno es el que no se mueve. Cuando las vueltas te cierran los ojos y el viento -ese mismo que antes te levantaba la falda para regalarte silbidos- te desata los cordones. Y te caes, por supuesto, y la calle te desangra los tobillos.... Leer más →

Leer tiene swing

¿Quién sabe qué ha pasado con los libros? Antes uno salía a la calle y al menos en las paradas o en las colas (las interminables colas cubanas) se encontraba con un ejemplar siendo leído. La excusa perfecta para conversar, decía mi padre, y yo salía con uno de ellos en la mochila “por si... Leer más →

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