Gente que no se rinde

Yo tengo un amigo (de nítida fe) que vive enamorado del amor. Cada vez que empieza una relación "ella es..." y vive, como Ted, enamorándose cada 5 minutos. Mi amigo, que conste, es un tipo espectacular. De esos que leen poesía y hacen grandes gestos románticos... lindo también (bonus). Sin embargo, a mi lo que... Leer más →

Mi biblioteca

De Cuba me traje los libros que pude en el primer viaje. Recuerdo abrir la maleta en medio del aeropuerto porque me sobraban kilos y ahí, tirada en el piso, entregarle a mi mamá Rayuela porque pesaba mucho. Dejé par de abrigos por cargar más libros.Me traje a Carilda, al Wichy, Galeano y al Gabo... Leer más →

Oferta y demanda

Necesito, urgentemente, un beso. Un beso de esos que te sacan la desidia. De los que te hacen perder el equilibrio. Un beso que maree. Necesito, urgentemente, unos hombros en los que apoyar la cabeza. Y manos. Necesito manos que hablen, que me digan que todo va a estar bien, aunque la guerra se desate... Leer más →

Interrogante

-¿Qué pasa si no puedes escribir más cuentos? -me soltó de la nada. -¿Qué pasa si dejas de estar triste toda la vida? -Aparecerían personas como tú, le respondí al instante. Gente tan inocente, tan buena, que me sacarían las lágrimas como ahora.

Resumen de un año viejo

El 2019 ha sido (para mí) un año de despedidas y comienzos. En enero se fue mi abuelo, el mismo día del cumpleaños de mi hermano, como dejando claro que los ciclos están presentes lo quieras tú o no. Y sí, voy a ponerme cursi y melancólica, luego no digas que no te lo advierto.... Leer más →

Ejercicio interpretativo

Sucede que un día te despiertas en una cama que no es la tuya, en una casa extraña, sin ventanas, sin vista al mar… y por un segundo, una milésima de segundo, te sientes tan desorientada, que asumes que estás dormida y eso que te asusta todavía es un sueño, una de esas pesadillas que... Leer más →

Ya no, Idea

Y pasa que hay poemas cíclicos, que una vez no pudiste leer sin soltar las lágrimas y de pronto un día reaparecen y entonces, más calmada, te los apropias, les das el abrazo que no lograste antes y los dejas ir, así, como si fuera el amigo aquel al que despediste allá, en el aeropuerto... Leer más →

La próxima vez ordeno el cuarto

Por cuestiones de islas y continentes, a mi madre nunca tuve que extrañarla mucho. El ausente era papá, viviendo a 90 millas de mis 15 años. Y estando en la isla, sí, que manera de extrañarlo. Mami, en cambio, siempre estuvo ahí... con sus discursos  a flor de piel, el intento de congrís que quemaba... Leer más →

Guía de supervivencia básica para un emigrante.

Levantarse a las 6 de la mañana, colar café. Volver a la cama y encontrarla vacía, tenderla. Darse una ducha rápida, con agua bien caliente, que te queme los hombros. Llorar debajo del agua, que el vapor te saque la tristeza. Bueno, que lo intente. Frotarte con la toalla como si no hubiera un mañana.... Leer más →

A pesar del tiempo

Mil veces me ha pasado, el tiempo se me escapa de las manos como si en medio de una playa me pusiera a jugar con arena. La sensación esa de nadar, allá donde no se da pie y sumergirse a tocar el fondo para sacar a la superficie un poco de arena mojada -la prueba... Leer más →

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