Claveles

Oli siempre me dijo que le gustaban porque, además de ser hermosos, no tenían espinas. "No te hacen sangrar, mi niña... las cosas bellas que no hacen daño son muy escasas". Yo, por si acaso, llevo uno sobre la espalda.

Cursilerías 3.0

Te das cuenta de que eres feliz cuando te dan ganas de escribir, así, una mañana cualquiera, un lunes. La página en blanco, para variar, no te asusta. Sabes qué quieres decir y no importa el cómo. Aquí, por ejemplo… solo le dejo un “te quiero”.

Seguro que soñé contigo

Yo soy de las que no sueña, al menos dormida. Al cerrar los ojos mi cuerpo muere. Nada de imágenes en blanco y negro como claman mis amigos. Nada de historias. Hoy, sin embargo, desperté de uno. Me lo contó la cama. Y una dulce sensación de humedad entre mis piernas.

Catarsis

Y a veces pasa que me entran ganas de llorar, así, como por amor al arte. Y me escondo en la escalera, donde nadie me ve, y haciéndome una bolita me desarmo en lágrimas. Sucede al menos un par de veces al año. No puedo evitarlo, cada vez que ocurre me entra una impotencia de... Leer más →

Only fools rush in…

Wise men say Only fools rush in But I can't help falling in love with you Shall I stay? Would it be a sin If I can't help falling in love with you? Ann es de esas mujeres que no sabes aún si llamarlas niñas. Se pierde en las canciones como si su cuerpo se... Leer más →

Sexo débil ni sexo débil…

Ilustración: Néstor Blanco Cuando era niña, recuerdo que pensé en más de una ocasión que quería ser varón. No me gustaba andar en vestidos —es imposible subir a los árboles con vuelos en las rodillas— y odiaba que me dijeran “las niñas no juegan a la pelota”. Con lo buena que era yo con un... Leer más →

El poema ciego

La verdad es que, desde hace ya algún tiempo, quiero escribir un poema. Uno triste, doloroso. Que hable de ojos azules que se convierten en mar o de ojos verdes que esconden selvas. También se aceptan versos de ojos negros. Palabras con ojos que acosen a sus víctimas antes de matarlas. Que absorban la luz... Leer más →

Welcome back

Sucede que el tiempo, de vez en cuando, sí que regresa. Y desde el mismo punto en el que le diste pausa, comienza de nuevo, como si nunca se hubiera detenido. Con los amigos y la distancia tiene un acuerdo, cuando la segunda se acorta, pone un rewind al casette (de esos con cinta) y... Leer más →

Permiso, aquí me bajo

Se deja de escribir cuando el mundo comienza a girar y uno es el que no se mueve. Cuando las vueltas te cierran los ojos y el viento -ese mismo que antes te levantaba la falda para regalarte silbidos- te desata los cordones. Y te caes, por supuesto, y la calle te desangra los tobillos.... Leer más →

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