Mi biblioteca

De Cuba me traje los libros que pude en el primer viaje. Recuerdo abrir la maleta en medio del aeropuerto porque me sobraban kilos y ahí, tirada en el piso, entregarle a mi mamá Rayuela porque pesaba mucho. Dejé par de abrigos por cargar más libros.Me traje a Carilda, al Wichy, Galeano y al Gabo... Leer más →

Erika

Mi fetiche con las maquinas de escribir duró hasta que conocí a Erika. Con ella cerré el ciclo. Nos amamos. Un amor que no cree en barreras de lenguaje ni en escasez de papel A4. Yo la toco y ella me dibuja en papiros símbolos extraños.Búlgaro antiguo, decretó un mecánico.Magia con palabras raras.

Oferta y demanda

Necesito, urgentemente, un beso. Un beso de esos que te sacan la desidia. De los que te hacen perder el equilibrio. Un beso que maree. Necesito, urgentemente, unos hombros en los que apoyar la cabeza. Y manos. Necesito manos que hablen, que me digan que todo va a estar bien, aunque la guerra se desate... Leer más →

Resumen de un año viejo

El 2019 ha sido (para mí) un año de despedidas y comienzos. En enero se fue mi abuelo, el mismo día del cumpleaños de mi hermano, como dejando claro que los ciclos están presentes lo quieras tú o no. Y sí, voy a ponerme cursi y melancólica, luego no digas que no te lo advierto.... Leer más →

Ejercicio interpretativo

Sucede que un día te despiertas en una cama que no es la tuya, en una casa extraña, sin ventanas, sin vista al mar… y por un segundo, una milésima de segundo, te sientes tan desorientada, que asumes que estás dormida y eso que te asusta todavía es un sueño, una de esas pesadillas que... Leer más →

Ya no, Idea

Y pasa que hay poemas cíclicos, que una vez no pudiste leer sin soltar las lágrimas y de pronto un día reaparecen y entonces, más calmada, te los apropias, les das el abrazo que no lograste antes y los dejas ir, así, como si fuera el amigo aquel al que despediste allá, en el aeropuerto... Leer más →

La próxima vez ordeno el cuarto

Por cuestiones de islas y continentes, a mi madre nunca tuve que extrañarla mucho. El ausente era papá, viviendo a 90 millas de mis 15 años. Y estando en la isla, sí, que manera de extrañarlo. Mami, en cambio, siempre estuvo ahí... con sus discursos  a flor de piel, el intento de congrís que quemaba... Leer más →

Guía de supervivencia básica para un emigrante.

Levantarse a las 6 de la mañana, colar café. Volver a la cama y encontrarla vacía, tenderla. Darse una ducha rápida, con agua bien caliente, que te queme los hombros. Llorar debajo del agua, que el vapor te saque la tristeza. Bueno, que lo intente. Frotarte con la toalla como si no hubiera un mañana.... Leer más →

Sentir el beat…

Hoy, descubrí a Levon Minassian & Armand Amar, así, como quien no quiere la cosa, en una de esas listas que sugiere el mundo y yo soy muy perezosa para probar. Me puso nostálgica... o me puse yo, que ya estaba melancólica y media por la horrible manía que tengo de ponerme a revisar fotos... Leer más →

Claveles

Oli siempre me dijo que le gustaban porque, además de ser hermosos, no tenían espinas. "No te hacen sangrar, mi niña... las cosas bellas que no hacen daño son muy escasas". Yo, por si acaso, llevo uno sobre la espalda.

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