Santiago Berti

A Santiago lo descubrí en Facebook (para que luego no anden hablando mal de las redes sociales) en un momento en el que este poema se me hacía familiar. Hubo que esconderlo dentro, para no quemarlo, y dejarlo salir al aire libre cuando ya no podía hacer daño. Hoy, que ya no (me) duele, se los regalo...

El pánico macho

Uno de los mitos más antiguos y más universales, cuenta que la primera noche yacían juntos la mujer y el hombre... cuando él escuchó un ruidito amenazante, un crujidero de dientes entre las piernas de ella y el susto que cortó el abrazo.Los machos mas machos del mundo (la verdad sea dicha) tiemblan todavía.En cualquier... Leer más →

Leo lo que escribí de ti y de mí

Leo lo que escribí de ti y de mí en esos días de tanta lluvia, con Bach y los naranjos de contertulios ante el fuego y los catarros, las pupas, las mutuas manías, advirtiéndonos de aquella bomba colgada del tiesto de las glicinas que oscilaba sobre nuestras cabezas sin llegar a caer, contenida por el... Leer más →

Mi biblioteca

De Cuba me traje los libros que pude en el primer viaje. Recuerdo abrir la maleta en medio del aeropuerto porque me sobraban kilos y ahí, tirada en el piso, entregarle a mi mamá Rayuela porque pesaba mucho. Dejé par de abrigos por cargar más libros.Me traje a Carilda, al Wichy, Galeano y al Gabo... Leer más →

Sagrada familia

Padre castigador, madre abnegada, hija sumisa, esposa muda. Como Dios manda, la tradición enseña y la ley obliga: el hijo golpeado por el padre que fue golpeado por el abuelo que golpeó a la abuela nacida para obedecer, porque ayer es el destino de hoy y todo lo que fue seguirá siendo. Pero en alguna pared, de algún lugar, alguien garabatea:

Lo que dejé por ti

Dejé por ti mis bosques, mi perdida arboleda, mis perros desvelados, mis capitales años desterrados hasta casi el invierno de la vida. Dejé un temblor, dejé una sacudida, un resplandor de fuegos no apagados, dejé mi sombra en los desesperados ojos sangrantes de la despedida...

Ya no, Idea

Y pasa que hay poemas cíclicos, que una vez no pudiste leer sin soltar las lágrimas y de pronto un día reaparecen y entonces, más calmada, te los apropias, les das el abrazo que no lograste antes y los dejas ir, así, como si fuera el amigo aquel al que despediste allá, en el aeropuerto... Leer más →

El remordimiento

He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan, despiadados. Mis padres me engendraron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida... Leer más →

Volviendo a los versos

A veces pasa, me levanto con par de versos en la garganta y la lengua comienza a picarme con con un nombre incompleto o un título a medias. A veces me despiertan 5 palabras. Hoy, me sacó de la cama una estrofa completa. Abrí los ojos y, como sacado de un sueño, salió este poema... Leer más →

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