Gente que no se rinde

Yo tengo un amigo (de nítida fe) que vive enamorado del amor. Cada vez que empieza una relación "ella es..." y vive, como Ted, enamorándose cada 5 minutos. Mi amigo, que conste, es un tipo espectacular. De esos que leen poesía y hacen grandes gestos románticos... lindo también (bonus). Sin embargo, a mi lo que... Leer más →

Oferta y demanda

Necesito, urgentemente, un beso. Un beso de esos que te sacan la desidia. De los que te hacen perder el equilibrio. Un beso que maree. Necesito, urgentemente, unos hombros en los que apoyar la cabeza. Y manos. Necesito manos que hablen, que me digan que todo va a estar bien, aunque la guerra se desate... Leer más →

Resumen de un año viejo

El 2019 ha sido (para mí) un año de despedidas y comienzos. En enero se fue mi abuelo, el mismo día del cumpleaños de mi hermano, como dejando claro que los ciclos están presentes lo quieras tú o no. Y sí, voy a ponerme cursi y melancólica, luego no digas que no te lo advierto.... Leer más →

Ya no, Idea

Y pasa que hay poemas cíclicos, que una vez no pudiste leer sin soltar las lágrimas y de pronto un día reaparecen y entonces, más calmada, te los apropias, les das el abrazo que no lograste antes y los dejas ir, así, como si fuera el amigo aquel al que despediste allá, en el aeropuerto... Leer más →

A pesar del tiempo

Mil veces me ha pasado, el tiempo se me escapa de las manos como si en medio de una playa me pusiera a jugar con arena. La sensación esa de nadar, allá donde no se da pie y sumergirse a tocar el fondo para sacar a la superficie un poco de arena mojada -la prueba... Leer más →

Welcome back

Sucede que el tiempo, de vez en cuando, sí que regresa. Y desde el mismo punto en el que le diste pausa, comienza de nuevo, como si nunca se hubiera detenido. Con los amigos y la distancia tiene un acuerdo, cuando la segunda se acorta, pone un rewind al casette (de esos con cinta) y... Leer más →

Lección de vida

Aprendí a perdonar el día en que le disparé a la cara la ráfaga de rencores que vivían en mi garganta y, en vez de palabras, le brotaron lágrimas.

Mi segundo cuento

Como lo prometido es deuda, les dejo hoy el segundo cuento que mandé al Onelio, otra vez, lamentablemente para ustedes, les suplico las necesarias observaciones. La hierba seca no huele a alcohol A dos cuadras de mi casa se encuentra el único hospital psiquiátrico de la ciudad. No es un hospital grande y, como todo... Leer más →

A 7 años de mi pedacito

Hoy mi blog cumple 7 años y yo, aunque no tengo todavía niños, siento orgullo de mamá futbolera. Hace ya 7 noviembres que comencé a compartir mis textos/locuras y jamás pensé que fuera a llegar a tanto. Si fuera un nene, este año ya le pondrían la pañoleta, y ya supiera sumar, restar, y escribir... Leer más →

Confesiones (II)

No te llamaría nostalgia pero tengo tantas ganas de escucharte que te llamaría y te llamaría y te llamaría. Y es que la distancia es tan cabrona, que ni los Beatles hubieran escrito All you need is love si nos hubiesen conocido.

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