Claveles

Oli siempre me dijo que le gustaban porque, además de ser hermosos, no tenían espinas. "No te hacen sangrar, mi niña... las cosas bellas que no hacen daño son muy escasas". Yo, por si acaso, llevo uno sobre la espalda.

Cursilerías 3.0

Te das cuenta de que eres feliz cuando te dan ganas de escribir, así, una mañana cualquiera, un lunes. La página en blanco, para variar, no te asusta. Sabes qué quieres decir y no importa el cómo. Aquí, por ejemplo… solo le dejo un “te quiero”.

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