Juicio sumario

A veces las máquinas se sublevan… y en venganza por nuestros maltratos les da por confabularse contra sus dueños. Mi reproductor, por ejemplo, le preguntó a mi agenda electrónica (casi pude seguir el rastro digital) acerca de aquello que me dolía. Y esperó, como quien espera un regalo, a que el teléfono le notificara un mensaje  para soltarme a bocajarro una ráfaga de canciones dardos.

El termómetro, agente fiel de contraespionaje, hizo su tarea al esperar, a destiempo, una lluvia fría que empañó los cristales mientras confundía la webcam mis lágrimas con la lluvia.

Intento de asesinato, con premeditación y alevosía.

La sentencia ha sido desconectarlas.

2 comentarios sobre “Juicio sumario

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  1. Hay una rutina de Woody Allen de cuando hacía stand-up en que las máquinas empiezan a hacerle cosas, él le pega al televisor, un elevador lo venga y su madre termina dejando a su padre por la máquina que lo sustituyó en la fábrica. Es brillante. Búscala.

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