cruzar la linea
Andábamos sin buscarnos
pero sabiendo que andábamos para
encontrarnos.


Aquella noche nos prometimos un encuentro. Después de la ausencia lo que toca es el reverso, así que no era nada nuevo el asunto de encontrarnos. Café y libros, como otras tantas noches, nos esperaban para comenzar la cadena de historias que siempre nos anunciamos.
Me llevaste a comer, en plan de saldar las deudas, y aquel lugar nos llenó de apremios.

Cruzar la línea…

A veces pienso que tres palabras no deberían tener tanto poder. Cruzar la línea. Ese último vestigio de la razón tiene la capacidad de parar en seco a cualquier corredor. Cruzar la línea.

Recuerdo que tuve miedo y tú, como leyendo mis/tus dudas soltaste “¿te atreves?” mirándome a los ojos. Me atreví. Entré en tu boca aceptando lo inevitable y bebiéndote los besos me fusioné con tu piel.

Amanecimos mirando al cielo. Las estrellas nunca se ocultaron para nosotros.

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