Anti-Navidad

A ver, cómo lo explico sin que me tilden de Grinch: ¡No me gusta la Navidad! No insistan más; eso de las lucecitas por todas partes lejos de parecerme lindo me parece un derroche de electricidad, luego se quejan cuando a mediados de año se les va la luz y tienen que dormir en la... Leer más →

Oli

No puedo evitarlo, cada 23 de diciembre busco insistente un clavel blanco en todas las florerías (casi nunca aparece) y termino en aquella ciudad gris, negra y blanca regalando los pétalos mientras le cuento una historia. Hoy serían 105, hace 5 que no está y me niego a soplar las velas por miedo a que... Leer más →

El naufragio

« La gente buena tiene que sufrir, tiene que medio morirse siete veces para tener algo bueno que contar, y tiene que caminar y caminar para que entienda que moverse es importante si no quiere que lo alcance el polvo, y tiene también que aprender todo de primera mano y a la mala, porque tiene... Leer más →

Para evitar terremotos

Él vivía dentro de mí -me confiesa María- tenía una cama cómoda dentro del pecho y todos los días lo acariciaba antes de dormir. Se despertaba con el barullo que hacía el corazón al irse a trabajar y luego bajaba hasta la barriga para que sus mariposillas le cosquillearan la cara. Eran Monarcas las que... Leer más →

La dedicatoria

Y a veces una se levanta con un poema en la cabeza en el que los versos nacen ya con nombre propio. Entonces se expulsa el aire/texto y se vuelca la memoria en un papel mientras se decide la manera de envolver las letras. Hay poemas/regalos que vienen ya con etiqueta. A esos, a los... Leer más →

Tacones cercanos

Primero fueron los hombres y, aunque no queda claro de dónde salieron los primeros, parece ser que fueron usados por actores de la Grecia antigua y se llamaban "kothorni".  Datan alrededor del siglo II AC y  los tacones eran hechos con suelas de corcho de madera y medían entre 8 y 10 centímetros. Durante la... Leer más →

Porque hay textos necesarios

¡Qué niña más bonita! Eres una princesa. Dale un beso a la amiga de mamá, me da igual que no quieras. No te preocupes si los niños te tiran al suelo, es que les gustas. ¡Qué graciosos los niños, levantándoles las faldas! Son cosas de niños. No seas tan bruta jugando, pareces un niño. Las niñas mayores no lloran. Tienes que ser buena. Las señoritas no gritan. Calla. Mira qué guapa, con tu pelito arreglado. Si te ven jugar con los chicos te llamarán marimacho. Qué bonita eres. Las niñas son muy complejas. No te preocupes si te tratan mal, es que te tienen envidia. Las niñas sois más listas, ellos siempre juegan, mientras que vosotras estudiáis. Deja de quejarte....

#OperaciónRescateDelEspañol

Ayer, en una de esas conversaciones medio morbosas que mi grupo de amigos se empeña en sostener, terminamos hablando de las cosas del otro sexo -o del mismo, si ese es su interés- que nos bajan la libido. Se habló, por supuesto, de los malos olores, pasando desde los básicos como boca y axilas, hasta... Leer más →

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