El maquinista

a091867dac17

Iba de un cuerpo al siguiente con la velocidad de un tren japonés. Jamás se detenía en la misma parada y cambiaba de vagones como se cambia de camisa. Las pasajeras, al saberlo cerca, escondían sus cabezas detrás de periódicos nuevos y, como la técnica nunca funcionaba, los rieles se iban amontonando de boletines y rotativos viejos.

Hasta una noche de luna… El accidente fue tan ruidoso que incluso las estrellas se asomaron a ver el desastre.

Choque, pregonaron los noticieros. Amor, declararon los cuentacuentos.

4 comentarios sobre “El maquinista

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: