Impotencia

A veces una se levanta con el llanto atorado en la garganta. Y no importan los abrazos o la luz que se cuela por la ventana, de cualquier manera las lágrimas se desbordan. A veces, simplemente, no se sabe por qué se llora y, como si de una jugarreta cruel se tratara, comienzan a llegar... Leer más →

Zoofílica

Mi futuro esposo (que ya el compromiso es de años viejos), es uno de esos caimanes buenos que, por dejar de ser carnívoro, se ha vuelto vegetariano de besos. Por eso, desde hace unos cuantos años, se limó sus muelas divinas para evitar desangrar a sus víctimas, las cuales -debo añadir- nunca pronunciaron quejas por... Leer más →

Poema/quiz

Y yo... que a veces cierro los ojos para no ver las letras, que -como diría un amigo- me hago hemodiálisis del alma en ellas, les comparto los versos de un hombre eterno, que no por muerto deja de estar vivo. Uno del Wichy este jueves... que aunque no sea miércoles, cada día es perfecto... Leer más →

El maquinista

Iba de un cuerpo al siguiente con la velocidad de un tren japonés. Jamás se detenía en la misma parada y cambiaba de vagones como se cambia de camisa. Las pasajeras, al saberlo cerca, escondían sus cabezas detrás de periódicos nuevos y, como la técnica nunca funcionaba, los rieles se iban amontonando de boletines y... Leer más →

La paradoja

Yo tengo un amigo (de nítida fe) que, aunque no sueña tener su morada en el sol, regala textos de luz. Hace años, en uno de esos correos interminables que compartíamos, se me apareció con la historia de Doris y Rita. La había sacado -si mal no recuerdo- de un filme de Woody Allen y... Leer más →

Sobre una canción de Sabina

Él y yo teníamos un contrato libre. Su cuerpo me pertenecía las horas que estuviéramos juntos y, fuera de eso, le pertenecía a otras. Yo estaba de acuerdo. Mientras mi pedazo de mundo no se mezclara con otros nombres, no me importaba (nunca he sido celosa). Me bastaba su manera de mirarme cuando me tocaba;... Leer más →

La Frida de Ley o felicitación tardía…

Leydi, que es mi pequeña hija adoptiva (no, no importan los años), hoy cumple 28. Sin embargo -cosa común en estos tiempos- la distancia no me deja darle los miles de abrazos que le tengo prometidos. Por eso le escribo. Por eso la imagen de esta felicitación lleva una Frida y viene en forma de... Leer más →

El resto del mundo da igual

La vecinita de al lado tiene apenas 5 años y, como niña al fin, siempre tiene las mejores respuestas. Ayer, mientras su cansado padre intentaba explicarle a la abuela -citando a Buena Fé- que “por un instante de ser feliz, alguien tiene que pagar”, ella, con toda la desfachatez que la caracteriza, soltó: Tú sé... Leer más →

Preludio de cumpleaños…

Septiembre (como cada año) conlleva sus nostalgias… no obstante este, para variar, se me presenta agridulce. Me siento –y esto sí es nuevo- como una niña traviesa que se esconde tras la puerta para ver el desenlace de su travesura. Y me brillan los ojos mientras te imagino. Tú y yo, que tanto nos parecemos,... Leer más →

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