Mujer marcada

Caminábamos tomados de la mano cuando me le acerqué al oído y le susurré que no llevaba absolutamente nada bajo el vestido. Él me miró, como si me estuviera advirtiendo por primera vez y abrió la boca... No dijo ni una palabra. Recorrimos en silencio los metros que nos faltaban para llegar al teatro y,... Leer más →

Suscribiendo versos…

...Porque aunque no son míos, me reconozco en ellos. Todavía a veces sigo escribiendo en voz alta Hay quien llama distancia a la falta de deseo, quien usa la palabra platónico para camuflar su cobardía. Hay quien mantiene el silencio, por temor a que lo que salga de su garganta sea un nombre que ya... Leer más →

Una sonrisa menos

Según  Clarín, hoy murió Daniel Rabinovich, uno de los miembros de Les Luthiers. Con 71 años dejó los teatros y subió (o bajó) con aquellos a los que durante tanto tiempo hizo llorar de la risa. ¿Quién sabe? Quizás sea cierto eso de que los buenos (se) van primero. De lo que sí estoy segura es de que se... Leer más →

De mi diccionario (I)

Bailar: Escapar del mundo. Sentir que no existe otra cosa más que esas manos y ese tiempo. Disfrutar. Fusionar dos cuerpos. Girar… como las agujas de un reloj (o a contratiempo), alzar la pierna y atrapar un muslo, bajar la mano acariciando un cuello. Soñar.

En Pause

A veces basta un mensaje para la sonrisa... y se detiene la música, se paraliza el baile. En ocasiones un par de líneas son suficientes.

Perdónenme

Yo, que soy de las primeras a la que le sube el azúcar al ver esas parejas cursis que andan por la calle, ayer me encontré deseando un abrazo ñoño. Y es que, aunque la mayor parte del tiempo sea Katrina (referencia obvia a los Cachorros de la Perrera), de vez en cuando se me esconde la... Leer más →

Sobre un poema de Susana March

Compañeros                                                        "...Mal vestido y triste, voy caminando por la calle vieja". A. Machado  Y yo te acompaño. Voy contigo. Hablamos. No nos separa nada: ni distancia, ni sexos. Vamos del brazo juntos, caminando como dos compañeros. A veces te detienes. Levantas la cabeza. Miras, sin ver, el cielo. Y es como una cascada de... Leer más →

Un brindis Pornosotras

Ella, que me conoce un poco, me tacha de viciosa. Y me dice con sorna, que la repetición no cansa. ¿A mí me acusas? -le contesto sonriendo- ¡Tú guardas mil historias! Ah -responde divertida- pero entre las dos la cuenta es otra. 

Un poco Cenicienta

Hay un lugar en La Habana, uno de esos lugares hermosos y a la vez tristísimos, que me hace pensar en la lluvia. No llueve cuando lo veo y, sin embargo, gotas finísimas me trastabillan en el rostro. Una inmensa chimenea, de esas que aparecen en los cuentos infantiles, corona el espacio enladrillado y yo... Leer más →

Miércoles de Ernesto, digo… de versos

Miércoles de ¡coño, qué poema más cabrón!, miércoles de ¡mierda, qué cañonazos de estrofas! ¿Miércoles de versos? ¡Qué va! ... ¡miércoles de Ernesto! Poema para después de follar Estamos hechos de una montaña de disculpas, de un - le estabas mirando las tetas porque a ti te gustan grandes- de anocheceres con gafas oscuras para... Leer más →

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