Porque a veces bastan unos versos

Cuando compre un espejo para el baño voy a verme la cara voy a verme pues qué otra manera hay, decíme qué otra manera de saber quién soy. Cada vez que desprenda la cabeza del fárrago de libros y de hojas y que la lleve hueca, atiborrada y la deje en reposo allí un momento... Leer más →

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