Desconocimiento

Tú, por supuesto, no lo sabías... pero yo te odiaba. Por eso la furia de aquel domingo. Por eso la bestial manera de sangrarnos las bocas a mordidas, de rasgarnos el cuerpo con las manos. Cada embestida procuraba un desquite... y te empujaba contra el piso, y te enredaba los cabellos, y te rompía con... Leer más →

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