Según Benedetti

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia.  Era solo por eso que fornicaban en los umbrales.

Pesadillas

Dormir sola. Arrinconarse en una esquina de la cama y atrapar entre las piernas la almohada amorfa que está a punto de desintegrarse. Soñar. Cambiar de posición 80 veces porque el brazo se duerme, porque la sábana se pega al cuerpo, porque hay más calor del necesario, porque volvió el frío. Despertar. Cansada, ojerosa, despeinada.... Leer más →

Los que me quedan por conocer (II)

Lo escribió en el año que yo nací, de "Semillas para un cuerpo" vino.  Hija de padres belgas, nació en Bruselas en 1951 y se nacionalizó española a los 17 años.  Cruzó «La otra orilla» en 1990, creó «Conjuros» en el 2001 y en el 2002 su «Lógica borrosa» nació justo antes de «Matar a... Leer más →

Desconocimiento

Tú, por supuesto, no lo sabías... pero yo te odiaba. Por eso la furia de aquel domingo. Por eso la bestial manera de sangrarnos las bocas a mordidas, de rasgarnos el cuerpo con las manos. Cada embestida procuraba un desquite... y te empujaba contra el piso, y te enredaba los cabellos, y te rompía con... Leer más →

El abuelo que nunca conocí

Se nos murió Galeano. Se nos acabó el cuentacuentos simpático que veía lucecitas desde el cielo. Acaparó una nube (como otros tantos ángeles) y ahora nos mira sonriendo. A mí se me murió el abuelo que nunca conocí. Ayer, cuando me dieron la noticia, se me partió el alma a pedacitos. Y lloré, lloré como... Leer más →

Lo que me hace feliz

Dormir -después de un largo período de insomnio- reposando la cabeza en otro brazo. Despertar -después de un largo período de sueño- reposando la cabeza en el mismo brazo.

Mariposas

Hoy viene a ser como la cuarta vez que espero desde que sé que no vendrás más nunca. He vuelto a ser aquel cantar del aguacero que hizo casi legal su abrazo en tu cintura. Y tú apareces en mi ventana, suave y pequeña, con alas blancas. Yo ni respiro para que duermas y no... Leer más →

Y todavía mi madre quiere apurarme

Silogismo de Bias La mujer con quien te cases será hermosa o fea; si es hermosa, prepárate a compartirla con otro; si es fea, te casarás con una furia. No es mejor lo uno que lo otro: luego no te cases. Ahora bien; dícese que esta respuesta puede retorcerse de este modo. Si aquella con... Leer más →

Para subir al cielo

Ann -la rubia, la buena- anda paseando por las nubes. María viene a contármelo ensimismada y, casi sin creérselo todavía, me describe una complicada historia. Ella sabe (la pelirroja) que desde arriba tiene una orden de alejamiento y, medio molesta/medio animada, escrutiña el cielo en busca de alguna pista. Subió anoche de repente, la delata... Leer más →

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