A ponerse las botas

Me puse las botas –de la manera más literal posible. Me calcé un par color aceituna y salí a comerme la Habana. ¿Por qué? Pues muy simple... las botas son, dándole un uso sentimental a la palabra: rudas. Usarlas te hace sentir como si todo el poder del mundo cupiera bajo esas suelas toscas. La... Leer más →

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