carne

Yo tengo dos teorías acerca de la carne y los vegetales. Sí, no se asombren, he tenido que desarrollarlas en base a establecer una justificación ¿lógica? y cortante ante los numerosos detractores de mi sistema alimenticio.

La primera es la más simple: ante la indagación constante de aquellas personas con sobrepeso que no entienden cómo yo, que sólo me alimento de carbohidratos y proteínas animales, no engordo, les suelto mi hipótesis casi probada (ningún científico quiere avalar mi investigación) de que los animales herbívoros (entiéndase vacas, aves, cerdos) son- y esto es inequívoco- más gordos que los que se alimentan sólo con carne (léase lobos, leones, tigres… etc.). Lo que implica, como buena amante de los silogismos, que no debo tocar un puto vegetal en la vida.

La segunda, que es la que más me gusta, nos la provee la exacta y matemática “Regla de tres”. Les explico: Si yo me como las vacas, las aves y los cerdos, y ellos se comen los vegetales, por lógica, yo me estoy comiendo, junto con ellos, los vegetales de su sistema.

Ya se los digo. Lo tengo to’ pensa’o. Eso de proteína vegetal no va conmigo… a mí las carnes. Como dirían los célebres creadores de Pichyfilm: ¡¡¡ A mí no me gustan las matas !!!

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