Compasión

-¡Yo quiero que me des una serenata! –le dice la novia envalentonada al suplicante muchacho que le extiende el anillo- ¡O me haces una serenata o no hay boda! -Pero mi amor –se excusa el novio- ¿de dónde yo saco unos mariachis a esta hora? Mira… esteee... podemos dejarlo para otro día… los mariachis –farfulla... Leer más →

El problema

Llevo los muslos abiertos apuntándote al alma. Y los labios, las manos y los anhelos. Los ojos, en cambio, están cerrados. He estado rememorando viejas historias y siempre en los sueños se me aparece Lot. ¿Y si te vuelves sal junto a mis pestañas?

En el Malecón

Aquella tarde nos encontramos en un pedazo del muro que recubre mi ciudad… nos sentamos a ver la puesta de sol a las puertas del mar. Mientras, él me lanzaba preguntas dardos e insistía en escuchar aquellas respuestas prohibidas que sólo un extraño puede sacar. La primera versaba acerca de lo que yo creía más... Leer más →

Rosa de mar

Ann me cuenta que hace poco uno de sus amigos le regaló una rosa náutica. Es de papel -me confiesa en susurros- para que pueda almacenarla en libros.  Eso de ir arrancando flores por los jardines me parece cruel… afortunadamente, nunca me ha gustado la idea de deshojar margaritas. Ahora –me apunta ruborizada- tengo una... Leer más →

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