paso a paso
Hace un año, en uno de esos momentos en que parece que el mundo te aplasta, al salir a calmarme las penas con el humo habitual, me dibujó una sonrisa un cartel.

Justo de la nada habían aparecido, como si alguien las hubiese pintado sólo para mí, las letras necesarias para levantarme del suelo, para recogerme los pedazos… para continuar.
“Paso a Paso” eran las únicas palabras del cartel, “Paso a Paso”.

Hoy, que la nostalgia me acecha, que tengo atravesada a mi familia en la garganta, vuelvo a la pared de enfrente, respiro lentamente, me fumo mi cigarro y entro a trabajar. Paso a paso, repito quedamente, paso a paso.

Anuncios