el-beso-Klimt

Ayer soñé que me lanzaba a la calle y atiborraba de besos las bocas de los transeúntes. Ellos, asustados, se quedaban de piedra… entonces yo estallaba en carcajadas y corría con los labios hinchados a morderles las manos. Si no me besaban de vuelta les arrancaba los dedos. Uno a uno.

En el sueño, volvía a ser pelirroja y llevaba tatuado en la espalda –como bandera pirata- aquel cuadro famoso que pintara Klimt y bautizara “El Beso”.
Cuando desperté mi cuerpo simulaba un lienzo.

Anuncios