ciudad

Muchas cosas me dieron en este mundo:
sólo es mía la pura soledad.

El silencio de esta ciudad ruinosa me carcome los oídos. No escucho reír a un alma. Hoy todos lloran; los niños berrean en sus cunas mientras los viejos se ahogan en alcohol por las esquinas. No sopla por la calle ni el atisbo de una brisa y la ingenuidad de los enamorados se ha convertido en hastío.

Hoy me enteré que partes. Lejos. Hacia otras tierras menos extrañas que las tuyas. Hacia climas fríos que te congelarán las ganas, los sueños… los amores. Partes.

Yo me quedo sola. Sin padres, sin deseos. Sin ti.

Anuncios