La mujer de otro

Andaba sentada en un parque cuando me golpeó en el rostro la historia. Me dió de lleno en el alma. Temblé, como las hojas que arrastra el invierno, y par de gotas frías se deslizaron por mis ojos. Nunca me había sentido una intrusa hasta esa tarde, el tiempo se me escapaba de las manos... Leer más →

Irracionalmente

A veces, cuando camino, me imagino las historias de las personas que se cruzan en mi andar. Una vez, sólo una vez, me invadió tanto la tristeza que, en medio de una parada, comencé a llorar. Me dibujé tan detalladamente la vida de aquella mujer que las lágrimas se me salieron solas. No pude hacer... Leer más →

Te extraño

Mientras las volutas de humo se escapan, cual prisioneras, de mis labios abiertos, tu cara de niño tierno se me dibuja en los ojos. Han pasado muchos siglos desde aquel último beso.

La sustituta

Leydi tiene nombre de muñeca y alma de ángel (1/4 de siglo de vida avalan estas palabras). Regala, porque puede, abrazos a cada paso y siembra sonrisas con sus palabras, a veces dulces, otras saladas. Colecciona sueños embotellados, granos amargos de café, y por sus venas, en vez de sangre, corre puro fanatismo blaugrana. Es,... Leer más →

Norah

The girl in the other room She knows by now... En el otro cuarto él sonreía. La Jones, en su inmensa sabiduría, le regalaba, casi a susurros, la perfecta oportunidad de saberla cerca.

El santo

Con toda esta algarabía formada en las redes sociales -me dice una amiga- no puedes quedarte atrás. Toma, aquí te paso un cuento de Benedetti. Perdónenme ustedes si les parece poco religioso. Un santo milagroso. Eso era. Las beatas del pueblo juraban que lo habian visto sudar, sangrar y llorar. Desde la capital una agencia... Leer más →

12 de marzo

El 12 de marzo del 2010 fue viernes. Uno como otro cualquiera. El día estaba soleado y los planes de una fiesta bullían en mi cabeza. Yo no sabía. A las 10 de la noche, botella en mano, recibí una sorpresa. Mi madre me comunicaba, con voz de ultratumba, que se había muerto mi bisabuela.... Leer más →

Declárate culpable

Si me abres las piernas, hombre inocente, desharé tu mundo. Ningún río volverá llevar el nombre que conoces. Las tierras que antes eran áridas te parecerán fértiles y las islas que antiguamente desdeñabas supondrán oasis de verde y mar. Te ahogarás entre mis olas si me abres las piernas. Los espejismos te desbaratarán el alma.... Leer más →

He decidido esperarte

He decidido esperarte a orillas de un verso, porque si te menciono, hombre triste, no vuelvo del cementerio. Han pasado tantas estrofas desde aquel comienzo, que el breve haiku antimelancólico que pretendía acunarme, se volvió una desesperada prosa de observatorio. Me acosan los fantasmas del futuro cuando digo tu nombre. Tengo miedo.

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