El dominó es un juego de mesa en el que se emplean unas fichas rectangulares divididas en dos cuadrados. En cada una se representa un par de valores posibles y el juego completo de fichas de dominó consta de 55 fichas.

Wikipedia lo detalla técnicamente casi a la perfección. Sin embargo… yo puedo asegurar que por juegos como este se divorcian parejas.

El fanatismo que genera casi se compara a la satisfacción de zamparse en una noche un pomo de Nutella (casi). Lo jugué una vez 8 horas seguidas (ganando, por supuesto) y me levanté porque casi me botan de la casa. Mi madre está que no soporta ver un tablero. Y no es para menos… la semana pasada en casa se jugó una maratón de dominó. Todos los días se escuchaban los gritos de: mira que eres malo, eso es demasiado, no te agaches más, tú lo que tienes es un taladro… etc, etc, etc. El récord fue de 13 juegos ganados, incluídos 7 pollonas. Pregúntenle a Rafa.

Y es que el dominó es así… genera sentimientos. Espero pronto poder invitarlos a todos a una partidita.

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