Felices los normales

Ya lo dice Retamar en el poema… Felices los normales. Yo, como no conozco a nadie que caiga en esta categoría, aquí se lo regalo a la gente “poco normal”. Es uno de esos poemas que deberían pasar de mano en mano… de boca en boca. Disfrútenlo.

Felices los normales

Felices los normales, esos seres extraños,

Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,

Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,

Los que no han sido calcinados por un amor devorante,

Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,

Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,

Los satisfechos, los gordos, los lindos,

Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,

Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,

Los flautistas acompañados por ratones,

Los vendedores y sus compradores,

Los caballeros ligeramente sobrehumanos,

Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,

Los delicados, los sensatos, los finos,

Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.

Felices las aves, el estiércol, las piedras.

 

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,

Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan

Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos

Que sus padres y más delincuentes que sus hijos

Y más devorados por amores calcinantes.

Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

15 comentarios sobre “Felices los normales

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  1. Me encanta este poema, los encuentros en Casa Gaia de Teatro espontáneo comenzaban con su declamación y luego se desataba aquel bonito espacio. Creo que todavía existe, te lo recomiendo. Gracias por compartirlo y felicidades de nuevo loca bonita.

  2. Pues no lo conocía, pero me ha gustado, ahora, no hay nadie que cumpla todas las opciones de normalidad que pone, alguna sí, pero todas imposible, no vamos a caber en el infierno, menos mal que yo como voy atado a tus pies no necesito entrada para ningún sitio.

  3. Adoro este poema de Retamar. Por mucho tiempo lo llevé copiado en un papelito a todos los lugares a los que iba, para regalárselo a cualquier amigo encontrado al azar y no. Gracias por traerlo. Un beso

    1. a mí también me lo regalaron… y en el momento en que más lo necesitaba… espero que todos los que lo lean lo sientan como un regalo.

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