Hoy me salen letras tristes,
como boleros viejos.
Hoy me salen del alma lágrimas.
La luna amaneció en mis pupilas y la noche
no quiere dejar salir al Sol.
El bulevar de los sueños rotos
no lleva ponchos con musas.
Las amarguras
se han vuelto amargas.
Hoy que la risa se vuelve llanto,
lloro la ausencia de Chavela Vargas.

***

Pienso que sí me eternizaré. Pasará el tiempo y hablarán de mí una tarde en Buenos Aires. Cuando un día empiece a llover, les saldrá una lágrima, será una chavelacita muy chiquita.

Chavela Vargas, en 2004, en ocasión de despedirse del público argentino.

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