Sueño de primavera

Errante y desnuda atravieso los campos de caña brava. Las hormigas recorren su camino atravesando mi cuerpo y de mis cabellos, ya escasos, mudos pájaros cantores crean nidos multicolores. Las espinas de las zarzas, como liliputienses con armas, me desgarran la piel y los surcos de tierra mojada (que alguna vez manos de hombres cavaron... Leer más →

En Wonderland

El sombrerero de Alicia siempre tuvo gracia para crear nuevos diseños. Los bombines negros fueron sus delicias y luego los sombreros de mago le hicieron publicidad. Nunca llegó a la Tierra a causa de sus modelos. Los benditos conejos siempre acababan decapitados por la maldita reina de corazones.

En el mundo al revés

Aquellos ojos estaban mudos de asombro. Y sus manos… aquellas manos largas, temblaban bajo los mechones de labios rojos. La nariz veía en blanco y negro y el oído, para no ser menos, cantaba nanas infantiles. Lo único que escapó a la locura fue la boca… que, como en las historias clásicas, terminó la noche... Leer más →

Loquillos semi-desnutridillos

Nosotros éramos una banda de flacos (casi flecos) semi-desnutridos que cubríamos las equinas. La única niña era yo. Aunque, si hablamos en términos adecuados, debería aclarar entonces que la única que tenía “cara de niña” era yo. Si me veías de lejos me confundías. Hace poco un vecino me recordaba lo maldita que podía ser.... Leer más →

¿Cómo?

El concierto de Santiago Feliú fue impresionante. Él, como en su casa, repetía temas y yo, como casi siempre, comenzaba a llorar con sus canciones (no con todas, por supuesto). Una bandera gigante era el atrezo del escenario. Una bandera, cuatro guitarras y un piano. Las luces, sencillas, creaban un efecto mágico y la batería... Leer más →

… y llevan 50 años

Sus sonrisas y su historia me hicieron volver a creer en el amor. Aquellas miradas tiernas y dulces convencían, dibujaban corazones en las nubes y trazaban en el cielo las líneas que dejan los hombres enamorados. No pude menos que rendirme a la evidencia. El verdadero amor sí existe… incluso los de cuentos de hadas.... Leer más →

Amaneciendo

-Y vieron salir el sol aquella mañana. De un lado el mar, del otro, una ciudad semidormida. El muro del malecón les regaló el camino y, tomados de la mano, se lanzaron si dudas a través del abismo. Los pescadores que me contaron la historia hicieron de aquel sueño una leyenda. Todavía buscan, antes de... Leer más →

Acotación

La libertad (la verdadera libertad) no se encuentra en ningún Acta de Declaración de Derechos, se encuentra a lomos de una yegua salvaje que se desboca, bajo el Sol, atravesando cañaverales.

Papá

Lo único que me duele de no estar presente es precisamente la agonía de no verte.

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