Soy, fui y seré aquella que se desnuda por las noches, la que se moja la cabeza para que el agua corra por su cuerpo, la que disfruta el chocolate como orgasmos, la que se esconde de los fantasmas pasados, la que se disfraza de ondina para que las olas la busquen, la que llora por sus ángeles.

Fui  barco sin ancla alguna vez y navegué por los mares. Hoy soy la tierra que se divisa a lo lejos, en lo alto del  mástil. Mañana seré el viento que recoge hojas caídas para lograr tonos de luz en el arcoíris.

Si te gusta mi nombre solo susúrralo: Mar, Mar, Mar

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