Afortunada

Ann esta vez fue la afortunada, el regalo fue uno de los famosos potes de Nutella. Él vino, en una de esas visitas cortas, y se la trajo. Ann no podía ser más feliz. El encuentro fue en la Habana Vieja, en un edificio alto… la ciudad entera estaba a sus pies. Él, como siempre,... Leer más →

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