… Hay padres y padres. Personalmente pienso que el título del post y la primera oración están muy relacionados.

A ver… para entrar en tema. Conozco a alguien (no voy a ser tan chismosa de decir quién) que conoce, en su trabajo, a una inocente muchacha de pelo crespo y ojos marrones llamada Juana Berta. Definitivamente los padres de la muchacha no tuvieron en cuenta las bromas escolares. Si sólo hubiese sido Juana… o quizás Berta… vaya y quizás pasara… pero los dos juntos!!! Se imaginan la primaria? Si yo hubiese sido ella llegaría siempre tarde  para no estar presente cuando me mencionaran en la lista. De madre!!!

Pero la pequeña Juana no es la menos desafortunada, noooooooooo, para nada.

En el comité central de la misma persona que conoce a Juanita se encuentra un personaje conocido en todo su barrio. Tiene 56 años y es albañil. Se llama Mamerto.

Cuando me hicieron el cuento estuve rodando 1 hora por el piso. Mi mamá suele decirle así a las personas muyyyyyy flaquitas que tienen la cabeza grande. Nada, que me imaginé a Mamerto como un muñeco de carnaval.

Por cierto, me dice mi informante que mi imaginación no está muy alejada de la realidad, Mamerto le hace honor a su nombre.

Hay padres que no se imaginan los daños que les causan a los hijos con semejantes nombrecitos. Por eso la máxima de que hay nombres y nombres… hay padres y padres.

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