Cuando la tristeza se instala es difícil sacarla afuera, es una ocupa. Llega sin que la invites y se queda hasta que ella entienda. No te deja trabajar, te distrae, y para colmo de males, te hace compañía donde quiera que vayas… no te deja vivir (esto último casi literalmente).
Como huésped indeseado ocupa la cama principal (no se conforma con el sofá), se alimenta de tu energía y busca insistentemente otro lugar para quedarse.

No la soporto, ya su presencia me esta cansando, lleva demasiados días en mi casa.

Anuncios