Son las 12 de la noche y los recuerdos persisten en perforar el muro de cemento levantado hace ya varios años.
Las fotos solo han servido para reanimar el fuego. La nostalgia reclama su lugar y reinventa memorias, los temores vuelven a acechar.
El teléfono  invita a marcar números perdidos…
Un número… y un nombre.

Anuncios