test de embarazo

 

Ella (la llamo ella porque en realidad no la conozco) parece una muchacha correcta, viste de uniforme y aparenta unos 14 años, de cerca parece tener menos.  Su madre, una mujer de unos treinta y tantos, le hace compañía. No se parecen en nada madre e hija, ella, con su pelo corto se asemeja más a un animado japonés, aunque en su mirada parece habitar el miedo.

Cuando me acerco y le ofrezco un chocolate se sonríe, no con una sonrisa real, sino con una especie de mueca sin sentido.

Yo apresuro el paso, solo entré al hospital a saludar a una amiga y aquel era el último de mis chocolates, sigo sin saber porque se lo ofrecí, debe de haber pensado que estaba  loca, al menos  eso fue lo  que pareció decirle su madre.

Al rato, vuelvo a pasar por el pasillo atestado de mujeres y no la encuentro, al buscarla leo un cartel en la  puerta semi desvencijada que cruza el pasillo: Regulaciones menstruales. Ginecología.

Mi imaginación vuela… y si se hubiesen invertido los papeles?

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