Ya se va el 2010, lleno de sueños, de esperanzas, de metas… algunas cumplidas, otras frustradas.

Ya se va el año de la década, y yo, desde mi balcón, lo despido.
Este año va a ser exactamente igual al de ayer, quizás un poco más triste.

Lloraré a las 12 y luego, cansada de lágrimas, brindaré en su nombre.

 

PS:  A todos los que no estarán conmigo: Feliz Año  Nuevo.

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