Hay muchas canciones que se escuchan simplemente por tener reproduciendo música en los oídos.

Hay canciones que imponen la rima toda una mañana; otras, más profundas, hacen dejar las tareas y googlear la letra.

Hay canciones que conspiran y hacen recordar, hay canciones compartidas.

Sin embargo, hay canciones que cada vez que suenan hacen delirar.

Return to inocence, de Enigma, es una de ellas.

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