El sol asfixiante del mediodía no los acorrala, ellos parecen desafiarlo.

La escasez de ropa y las suelas gastadas parecen no importarles. Gritan, sonríen, juegan.

La pelota de papel vuela de una esquina a la otra mientras Juan se desliza a la base. No es out, la carrera cuenta.
Preparada y con estilo llega al bate Susanita. Comienzan los abucheos del equipo contrario, pese a sus 13 años y sus 45 kilos Susanita es 4to bate; el pitcher dispara… strike, parece que esta vez Yoel ha entrenado.
Segundo lanzamiento… Susanita hace swing, la pelota se va, se va, se va… bueno, llega a mitad de cuadra. Y comienzan los gritos: Corre Susy, corre que tú puedes!!!!

De repente, mi celular suena, vuelvo a la realidad. Desde su inocencia… los niños del barrio me hicieron recordarme.

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