Esto es por si mañana no estoy… por si mañana me voy…

El día en que me muera (parafraseando a Gardel) no quiero llantos, no quiero ambientación tétrica ni mucho menos un cura en la funeraria.

Quiero que me pongan un tango, preferiblemente el Tango de Roxanne.
Cuando me muera quiero dejar sonrisas, al fin y al cabo morirse no es tan malo.

Te pones a pensar y allá abajo (es lo que me toca) no hay colas, no hay que comprar ropa, no tienes que ser cuidadosa con lo que hablas o con quien hablas, ni siquiera hay que preocuparse por lo que vayan a pensar de ti. Todos allá van a ser tan malos como tú… o peores.

Así que no cojan lucha y cuando me muera, para evitarme disgustos y no tener que aparecerme en la casa de nadie como fantasma, solo pido una cosa: pónganme música en el entierro.

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