Sé que a muchos intelectualoides, el simple hecho de escuchar el nombre José Ángel Buesa, les causa escalofríos, allá ellos.
Descubrí a Buesa hurgando en una antigua libreta de mi abuela, y tengo que admitir que me sorprendió lo que encontré en ella, tenía en aquel entonces 13 años, pero la sonoridad de sus frases me cautivó para siempre. A medida que pasó el tiempo y me encontré con poetas de la talla de Vargas Llosa, Benedetti, Neruda, imaginé que Buesa quedaría relegado a un segundo plano, no fue así. Buesa me hechizó desde aquel entonces.
Este poema no es más que frases sonoras y simples que se entretejen con memorias para formar una red en la que caes. Al menos yo caí en ella. Yo también he cargado secretos como este.

Aquí dejo el poema, espero que la red lanzada sea efectiva.
Poema del Secreto
Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,
y no volver el rostro para verte pasar.
Puedo apretar mis labios un día y otro día…
y no puedo olvidar.
Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,
casi aburridamente, sobre un tema vulgar,
puedo decir tu nombre con voz indiferente…
y no puedo olvidar.
Puedo estar a tu lado como si no estuviera,
y encontrarte cien veces, así como al azar…
puedo verte con otro, sin suspirar siquiera,
y no puedo olvidar.
Ya ves: Tú no sospechas este secreto amargo,
más amargo y profundo que el secreto del mar…
porque puedo dejarte de amar, y sin embargo…
no te puedo olvidar.

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