Me han dicho que el teléfono es un objeto frío. Un amigo me lo comentaba y mientras tanto, yo sonreía.

Es cierto que una charla telefónica no es equivalente a conversar con alguien y poder mirarlo a los ojos, tampoco las palabras suenan igual, pierden un poco de calidez. Sin embargo, yo no creo q el teléfono es un objeto frío.

He descubierto la capacidad de estos pequeños objetos de camuflar besos, de ocasionar sonrisas, de sorprender…
No, definitivamente los teléfonos no son objetos fríos.

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