¿Quién no se ha leído ¨ El principito ¨?, creo que son pocas las personas.
Ese infante venido del Asteroide B 612 a casi todos nos trastoca la vida. Me he leído el libro unas 5 veces y cada vez que lo leo descubro cosas nuevas, la última vez saqué hasta una carta. No la llegué a mandar, pero terminaba con un fragmento del libro:
¨Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres comenzaré a ser feliz.¨

De sus lecturas extraje que:
¨Derecho hacia delante… no siempre se puede llegar muy lejos¨, que ¨es necesario exigir a cada uno lo que cada uno pueda dar¨, que ¨ la autoridad reposa, ante todo, sobre la razón¨ y que ¨es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo es porque eres un verdadero sabio¨.

Más que nada este libro ofrece enseñanzas para la vida, hay que leerlo de niño y releerlo de adulto, es increíble cuantas cosas nuevas se aprenden.
Hasta el amor se dibuja mejor en él:
¨ ¡No supe comprender nada entonces! Debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Me perfumaba y me iluminaba. Jamás debí haber huido. Debí haber adivinado su ternura tras sus pobres astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Pero yo era muy joven para saber amarla¨

¨Sí, yo te amo… no has sabido nada, por mi culpa, pero eso ya no tiene importancia. Y tú has sido tan tonto como yo. Trata de ser feliz…¨

Incluso el orgullo cambia de color:
¨No te demores más, es molesto. Si ya has decido partir, vete. No quería que la viera llorar, era una flor tan orgullosa¨

Y no termino este post con la clásica frase del libro (esa de que lo esencial es invisible a los ojos), para el fin dejé un pequeño diálogo:

-Por favor…, dibújame una oveja, por favor, dibújame una oveja…
-Esta es la caja, la oveja que tú quieres está adentro.